La voz pasiva, el estilo indirecto, las subordinadas, la concordancia de tiempos, los conectores lógicos, la modalización.
En español, hay dos maneras de repetir lo que alguien dijo. El estilo directo repite las palabras exactas: Ana dijo: «Voy». El estilo indirecto explica el mensaje con cambios: Ana dijo que iba. Pueden cambiar el tiempo verbal, los pronombres y palabras de lugar o de tiempo.
En español, expresar una causa y una consecuencia sirve para explicar por qué pasa algo y qué ocurre después. La causa muestra el motivo, con palabras como porque, como o por. La consecuencia indica el resultado, con expresiones como por eso, así que o entonces.
La concordancia básica de los tiempos verbales consiste en elegir tiempos que encajen bien entre sí dentro de una frase o un texto. Si empiezas hablando del pasado, los demás verbos suelen seguir esa misma idea. Así, el mensaje resulta claro, lógico y natural.
En español, la expresión de la causa y la consecuencia sirve para decir por qué ocurre algo y qué resultado produce. Ayuda a relacionar ideas de forma clara. Se usa con palabras como porque, por eso, así que o entonces.
La expresión de la finalidad sirve para decir qué objetivo tiene una acción o con qué intención se hace algo. Responde a la pregunta “¿para qué?”. Se usa con expresiones como para, para que, a fin de o con el fin de, seguidas de infinitivo o de subjuntivo.
En gramática, una oración compleja une dos o más ideas en una sola estructura. Tiene una parte principal y otra u otras que la completan o se relacionan con ella. Ayuda a explicar mejor lo que pasa y a expresar causa, tiempo, condición, contraste u otras relaciones.
En español, la voz activa y la voz pasiva muestran quién hace la acción y quién la recibe. En la activa, el sujeto realiza la acción: “Ana escribe una carta”. En la pasiva, el sujeto recibe la acción: “La carta es escrita por Ana”.
En español, las conjunciones son palabras que sirven para unir palabras, grupos de palabras o frases. Ayudan a sumar ideas, elegir entre opciones, dar una razón o mostrar una oposición. Algunas son y, o, pero, porque y aunque. Gracias a ellas, las frases quedan mejor unidas y más claras.
En español, las estructuras comparativas complejas sirven para comparar de forma más precisa. Por ejemplo, ayudan a decir que dos cosas son iguales, diferentes o que cambian al mismo tiempo. Se usan en formas como “igual de... que”, “menos... que” o “cuanto más..., más...”.
En español, las estructuras hipotéticas sirven para hablar de una condición y de lo que puede pasar como resultado. Se usan en casos reales, posibles o imaginarios. Muchas veces llevan si y cambian el tiempo verbal según la intención y el sentido de la frase.
En español, la forma pasiva sirve para destacar la acción o el resultado, no a la persona que la hace. Puede formarse con ser más participio, como en “La carta fue escrita”, o con se, como en “Se venden libros”. Es frecuente en noticias y textos formales.
En español, las oraciones de relativo dan información sobre un nombre. Las explicativas añaden un detalle extra y se escriben entre comas. Las especificativas ayudan a saber exactamente de quién o de qué hablamos, por eso no llevan comas.
En español, las subordinadas circunstanciales explican en qué situación ocurre la acción principal. Pueden indicar tiempo, causa, condición, finalidad, modo o lugar. Suelen usar palabras como cuando, porque, si, para que o donde. Así la frase resulta más clara y completa.
En español, los conectores lógicos son palabras o expresiones que sirven para unir ideas en una frase o entre varias frases. Ayudan a hablar y escribir de forma más clara. También muestran causa, contraste, resultado o ejemplo, como porque, pero, entonces y además.
En español, los conectores lógicos avanzados son palabras o grupos de palabras que sirven para unir ideas de forma clara y precisa. Permiten expresar causa, resultado, oposición, condición o cierre. Gracias a ellos, el mensaje se entiende mejor al hablar y al escribir.
En español, los discursos referidos sirven para contar lo que otra persona dijo. Puedes repetir sus palabras exactas con el estilo directo. También puedes explicar la idea con el estilo indirecto. En este caso, suelen cambiar los pronombres, el tiempo verbal y algunas referencias de lugar o tiempo.
Los marcadores de modalidad muestran cómo se siente o piensa quien habla sobre lo que dice. Sirven para expresar duda, seguridad, posibilidad, obligación o deseo. Por ejemplo: quizá, seguro, hay que y ojalá. Ayudan a dar un sentido más claro y más preciso al mensaje.
En español, los pronombres relativos son palabras como que, quien, cuyo o donde. Sirven para conectar una idea con un nombre que ya apareció antes. Así no hace falta repetir la misma palabra. También ayudan a añadir información sobre personas, cosas, lugares o momentos.
El subjuntivo se usa para hablar de cosas que no son seguras. Sirve para expresar duda, deseo, emoción, posibilidad o una orden indirecta. Aparece muchas veces en frases con dos verbos y palabras como que, cuando o aunque. Habla de ideas subjetivas o hipotéticas, no de hechos seguros.