El orden de las palabras, las preposiciones, las conjunciones, la oración simple y compleja, las expresiones de tiempo, cantidad, finalidad y causa.
En español, el orden de las palabras muestra cómo se organiza una oración. Lo más normal es poner primero el sujeto, después el verbo y luego el complemento. Si cambias ese orden, puedes destacar una idea, sonar diferente o hacer el mensaje más claro.
En español, la expresión de la cantidad sirve para decir cuánto hay, cuánto se quiere o en qué medida ocurre algo. Puede indicar una cantidad exacta o aproximada. Usa palabras como mucho, poco, bastante, más, menos, todo, nada, un poco de y también números.
En español, la expresión del tiempo sirve para decir en qué momento pasa una acción. Ayuda a hablar del pasado, del presente y del futuro. También permite indicar cuánto dura algo, con qué frecuencia ocurre y en qué orden pasa, con palabras como hoy, ayer, mañana, desde o durante.
En español, las preposiciones son palabras pequeñas que sirven para unir otras palabras. Explican relaciones como lugar, tiempo, dirección, motivo o compañía. Por ejemplo: a, de, en, con, para y por. No cambian de forma y ayudan a construir frases claras y correctas.
En español, los determinantes son palabras que van antes del nombre para dar más información. Ayudan a saber si algo es conocido o no, cuántos hay, a quién pertenece o si está cerca o lejos. Por ejemplo: el, un, mi, este, tres. Hacen el mensaje más claro.
En español, los pronombres son palabras que usan en lugar de un nombre o para señalarlo. Sirven para no repetir las mismas palabras y para hablar de forma más clara. Pueden expresar persona, posesión, cantidad o relación, como yo, este, mío o alguien.
En español, los pronombres demostrativos sirven para señalar algo según la distancia con la persona que habla. Reemplazan al nombre para no repetirlo: este, ese, aquel; esta, esa, aquella. También existen las formas neutras: esto, eso y aquello.
En español, los pronombres posesivos sirven para decir de quién es algo sin repetir el nombre. Por ejemplo: mío, tuyo, suyo o nuestro. Cambian según la cosa que sustituyen: masculina, femenina, singular o plural, y no según la persona que posee esa cosa.